Los cristales de fructosa son un azúcar natural de origen vegetal ampliamente utilizado en la preparación de la tina de índigo por reducción. Se obtienen a partir de fuentes como frutas y miel, y su estructura química los convierte en un agente reductor suave y efectivo.
Su uso es especialmente valorado en prácticas de teñido natural por ser una alternativa más accesible y menos agresiva que otros reductores químicos. Permite trabajar de forma más estable y gradual, ideal para quienes buscan procesos más seguros, conscientes y conectados con la química viva del color.






















